Desde
muy pequeños los individuos suelen relacionarse con diferentes objetos como por
ejemplo; jugar con una pelota y rechazar otro tipo de objeto. En la medida que
se van desarrollando van adquiriendo diferentes gustos, posiciones ante ciertas
situaciones etc. Por ejemplo; cuando un niño manifiesta querer más al padre que
a la madre, en ese momento se identifican con una figura de autoridad, más que
con la otra.
Desde otro horizonte, La moda, los
gustos, el liderazgo, la fidelidad, las creencias, los espacios públicos
abiertos como aquellas zonas donde suelen encontrarse los adolescentes a pasar
un buen rato, significa para cada individuo un sentido de apropiación, cambiando
esas características en referentes de su identidad o colocando dicha identidad
como una especie de escudo contra su vulnerabilidad. En este horizonte cabe
resaltar que la aparición de diversas subculturas urbanas en la vida del
adolescente, representa para él mismo
una forma de desplazar esos gustos, creencias y modas en un “cualidad” o
un fuerte para su interacción social.
